Sistemas Alimentarios para los pueblos: Contramovilización para transformar los sistemas alimentarios corporativos

Sistemas Alimentarios para los pueblos: Contramovilización para transformar los sistemas alimentarios corporativos

Cientos de organizaciones de la sociedad civil se oponen a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios

Desde la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), compartimos el llamamiento lanzado por el Mecanismo de la Sociedad Civil y de los Pueblos Indígenas (MSC) para las relaciones con el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) para la contramovilización de rechazo ante la Cumbre de la ONU sobre los Sistemas Alimentarios.

Otras entidades amigas como CERAI, Amigos de la Tierra, Justicia Alimentaria y COAG han secundado el llamamiento denunciando a través de una nota de prensa que la Cumbre está dominada por los intereses de grandes multinacionales y solicitando al Gobierno de España que no participe “ni en la precumbre ni en la Cumbre de Sistemas Alimentarios que tendrá lugar en septiembre en Nueva York y, al contrario, tiene que asegurar que su representación en las agencias con sede en Roma y en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial siga siendo central para los debates multilaterales sobre alimentación y agricultura”.

PROGRAMA DE ACTIVIDADES “CONTRA MOVILIZACIÓN DE LOS PUEBLOS PARA TRANSFORMAR LOS SISTEMAS ALIMENTARIOS CORPORATIVOS”

Contramovilización de los pueblos para transformar los sistemas alimentarios corporativos

Más de 300 organizaciones de todo el mundo de productoras y productores de alimentos a pequeña escala de la sociedad civil, personas que trabajan en el ámbito de la investigación y pueblos indígenas se han dado cita en un evento híbrido (del 25 al 28 de julio) para protestar contra los actos previos a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios. La Contramovilización de los pueblos para transformar los sistemas alimentarios corporativos es la más reciente de las manifestaciones de rechazo a la Cumbre de la ONU sobre los Sistemas Alimentarios, incluida la petición de boicot formulada por una coalición científica.

La Respuesta autónoma de los pueblos a la Cumbre sostiene que la Cumbre desvía la atención de los verdaderos problemas a los que se enfrenta el planeta en la encrucijada actual. La Cumbre es fruto de una asociación entre las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial (formado por las 1 000 empresas más importantes del mundo) y está desproporcionadamente influenciada por el sector agro-alimentario industrial, además de carecer de mecanismos de transparencia y responsabilidad. La Cumbre está desviando la energía, la masa crítica y los recursos financieros necesarios para apoyar soluciones ya existentes y cuyo potencial para abordar las múltiples crisis del hambre, el clima y la salud ya está demostrado.

Los sistemas alimentarios globalizados e industrializados están fallando a la mayoría de las personas, y la pandemia de COVID-19 no ha hecho más que empeorar la situación. Según el informe de la ONU El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI), el número de personas que padecen subalimentación crónica en el mundo ha aumentado a 811 millones, mientras que casi un tercio de la población mundial no tiene acceso a una alimentación adecuada. El Sur Global todavía se tambalea a causa de la Covid-19, lo que deja al descubierto las arraigadas asimetrías estructurales de poder, la fragilidad y la injusticia en que se basa el sistema alimentario predominante.

Los más de 380 millones de personas que integran los movimientos transnacionales de campesinos y agricultores, mujeres, jóvenes, Pueblos Indígenas, pastores, sin tierra, migrantes, pescadores, trabajadores agrícolas y alimentarios, consumidores… exigen una transformación radical de los sistemas alimentarios corporativos hacia un sistema alimentario justo, inclusivo y verdaderamente sostenible. Asimismo, exigen el fortalecimiento de los modelos de gobernanza alimentaria democrática existentes, como el Comité de las Naciones Unidas para la Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) y el respeto de su Panel de Expertos de Alto Nivel (HLPE). El UNFSS amenaza con socavar el CFS, que es el escenario de formulación de políticas internacionales intergubernamental más inclusivo. Al priorizar excepcionalmente un enfoque basado en los derechos humanos, el CSA ofrece un espacio para que los más afectados hagan oír su voz. Sin embargo, el sistema multilateral de la ONU está siendo secuestrado por intereses corporativos para legitimar un sistema alimentario aún más perjudicial, impulsado por la tecnología y plagado de crisis.

Esta contramovilización refleja la preocupación por la dirección tomada por la Cumbre. Pese a que la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios afirma que es una “Cumbre de los pueblos” y una Cumbre de “soluciones”, en realidad facilita una mayor concentración empresarial, fomenta cadenas de valor globalizadas insostenibles y promueve la influencia de la agroindustria en las instituciones públicas.

Entre las falsas soluciones promovidas por la Cumbre se incluyen soluciones “positivas para la naturaleza”, planes voluntarios de sostenibilidad empresarial, organismos genéticamente modificados (OGM) y biotecnología, agricultura regenerativa e intensificación sostenible de la agricultura. No se trata de soluciones sostenibles, ni asequibles para los productores de alimentos en pequeña escala, y tampoco sirven al bien público. La Cumbre es un intento de los agentes corporativos de normalizar los apaños tecnológicos rápidos y perjudiciales, que no abordan las injusticias estructurales como el acaparamiento de tierras, territorios y recursos, la pérdida de biodiversidad y creciente la desigualdad económica.

La contramovilización paralela presentará las realidades de las personas que producen alimentos en pequeña escala y, en general, de las personas trabajadoras, así como sus visiones para una transformación de los sistemas alimentarios basada en los derechos humanos y en la agroecología. Se destacará la importancia de la soberanía alimentaria, la agricultura sostenible en pequeña escala, los conocimientos tradicionales, los derechos a los recursos naturales y los derechos de las personas trabajadoras, los pueblos indígenas, las mujeres y las generaciones futuras. Los debates se centrarán en soluciones reales: normas vinculantes en respuesta al abuso empresarial, el fin del uso de los plaguicidas y la promoción de la agroecología como ciencia, práctica y movimiento.


Más información

Web contramovilización: Food Systems 4 people

Sobre la Pre Cumbre

¿Qué está mal con la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas?