Propuestas para un pacto verde rural: así plantea el FAR lograr el desarrollo sostenible de la sociedad

Propuestas para un pacto verde rural: así plantea el FAR lograr el desarrollo sostenible de la sociedad

“Es importante establecer metas desde ya”

El Foro de Acción Rural lanza un documento con 36 propuestas ante los retos del Pacto Verde Europeo. La clave: apostar por prácticas sostenibles que conformen un medio rural vivo y un sistema agroalimentario justo.

 

 

El Pacto Verde Europeo es un gran acuerdo político que ya está marcando decisiones de gran calado en todo el continente y, por extensión, en todo el mundo. Mediante este pacto, la UE se ha comprometido a lograr la neutralidad climática de aquí a 2050. Un inmenso reto que solo podrá lograrse impulsando una transición ecológica justa que favorezca un modelo de desarrollo sostenible al tiempo que maximiza las oportunidades económicas, los derechos y la protección social para todas y todos y la cohesión territorial, sin dejar a nadie atrás.

El Foro de Acción Rural –una plataforma que aúna a organizaciones rurales, medioambientalistas, sindicales, de agricultores y ganaderos, de mujeres rurales, de producción ecológica y cinegéticas– ha consensuado una serie de propuestas que se enmarcan en el Pacto Verde Europeo, una política que consideran “imprescindible” y que debe aplicarse con respeto a la idiosincrasia de cada pueblo y región.

Las 36 propuestas del FAR se articulan según nueve ejes de actuación: producción sostenible de alimentos, lucha contra el cambio climático, protección del medioambiente y la biodiversidad, reequilibrio de la cadena agroalimentaria, refuerzo de la producción ecológica, fomento de la investigación y la innovación, transparencia de cara a los consumidores, lucha contra el desperdicio alimentario y transición también a nivel mundial.

Una de las principales líneas de actuación para el cumplimiento del pacto verde europeo será trabajar en el sistema de producción, distribución y consumo de alimentos. “El futuro del medio rural estará íntimamente ligado al futuro de la alimentación”. Y en ese futuro la clave es apostar por un modelo de producción sostenible basado en la agricultura y la ganadería familiar.

La senda de la sostenibilidad

La producción de alimentos deberá cambiar para utilizar prácticas más sostenibles, favoreciendo el uso sostenible de productos fitosanitarios, con técnicas más respetuosas con los suelos y con una clara apuesta por la producción ecológica. “Una senda en la que ya está España”, como ha asegurado el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, que ha inaugurado el seminario online organizado hoy por el Foro de Acción Rural.

Los responsables del Foro han explicado que sus propuestas se basan en la diversidad de sus voces y sensibilidades. El objetivo debe ser la reducción de la brecha urbano-rural, en todos los sentidos. También en la búsqueda de canales alternativos de comercialización de alimentos mediante la venta directa.

Con sus propuestas el FAR marca una senda muy clara para el futuro del medio rural: un camino que debe conformarse desde el pluralismo de voces y el respeto a las distintas sensibilidades, siendo conscientes de que no existen “soluciones milagro” –como ha asegurado en el seminario el secretario general para el Reto Demográfico, Francesc Boya–, pero sí estrategias claras para abordar los problemas del medio rural. Unos problemas en los que se van dando pasos adelante y consiguiendo logros, unos logros que hay que “poner en valor” para demostrar que los pueblos pueden y deben ser un buen lugar para vivir.

La aportación de SEAE: “Reforzar los sistemas agroalimentarios ecológicos y promover la transición mundial”

Por Aina Calafat, coordinadora del área de Internacional e Incidencia de SEAE

Desde el FAR nos comprometemos a trabajar a favor los sistemas agroalimentarios ecológicos y solicitamos el compromiso firme de las administraciones en el apoyo real a este modelo y a la transición hacia él.

¿Cómo?

En primer lugar, impulsando y apoyando a la producción agraria ecológica, entendida como la forma de producir alimentos más respetuosa con los ecosistemas y las personas con la que contamos en estos momentos.

Mediante el diseño y el desarrollo de un Plan de Acción para la Producción Ecológica que esté alineado con el que ha propuesto la Comisión Europea y cumpla con los objetivos de apoyar a la producción de alimentos ecológicos, incentivar su consumo y avanzar en investigación y conocimiento para mejorar las técnicas productivas y su sostenibilidad.

“Es fundamental que a quienes producen alimentos ecológicos se les reconozca la internalización de costes y la generación de servicios ecosistémicos y de beneficios públicos”

En cuanto al apoyo a la producción, es fundamental que a quienes producen alimentos ecológicos se les reconozca la internalización de costes y la generación de servicios ecosistémicos y de beneficios públicos. ¿cómo? Pues mediante ayudas PAC al mantenimiento que estén bien dotadas y que vayan en consonancia con ese esfuerzo adicional que están realizando en beneficio de todos. Y, en esa misma línea, que se les compensen por completo los gastos de control y certificación.

A su vez, hay que acompañar a productores y productoras convencionales en la transición hacia la producción ecológica mediante ayudas a la conversión que sean incentivadoras y justas, a la vez que se asegura el acompañamiento técnico mediate los sistemas de asesoramiento AKIS.

Ahora mismo nos encontramos ante una gran oportunidad para continuar siendo pioneros en producción ecológica en Europa y poder cumplir con el objetivo del Pacto Verde de llegar a un 25% de las SAU en ecológico para el 2030 y, ¿por qué no? superarlo. Para ello sería conveniente establecer metas tanto a nivel estatal como autonómico dentro del Plan Estratégico de la PAC.

En cuanto al consumo; para que esos alimentos más saludables y respetuosos, que nos convierten en el país más rico del mundo, los podamos disfrutar en casa, esos fondos del PE PAC, el propio Plan de Acción y otros fondos, como por ejemplo los Next Generation, deberían aprovecharse para fortalecer la distribución ecológica de circuito corto y favorecer las redes de comercialización en responsabilidad compartida y apoyar a la estructuración de la cadena alimentaria y fomentar el consumo interno. Y, además de las campañas informativas y de promoción que puedan desarrollarse desde las administraciones, es importante mantener y dotar adecuadamente a las ayudas al fomento de la producción ecológica del II Pilar de la PAC.

Puesto que la producción ecológica, en el estado español, se apoyará únicamente a través del segundo pilar, será necesario garantizar una dotación adecuada de fondos a nivel de las CCAA.

Además del apoyo directo a las personas que producen alimentos siguiendo técnicas de producción ecológica y a las que desean realizar la conversión a estos sistemas, debemos avanzar en la transición mundial. Hay que asegurar el cumplimiento de los requisitos obligatorios de sostenibilidad, tanto en las cuestiones ambientales como en las sociales. Hay que asegurar que todo el producto que se comercialice cumple con las normativas existentes: unas condiciones laborales adecuadas, bienestar animal, la directiva marco del agua, la directiva de uso sostenible de fitosanitarios, etc. Y hay que garantizar su cumplimiento tanto a nivel estatal como a los productos que lleguen tanto del territorio europeo cómo los importados de países fuera de la UE. Para ello, la UE debe exigir el cumplimiento de los mismos requisitos o mediante normas equivalentes en todos los acuerdos comerciales con terceros países, y deben realizarse las comprobaciones pertinentes y actuar en consecuencia.

Asegurar el cumplimiento de la normativa supone defender tanto a las personas que producen alimentos conforme a la ley como a quienes los consumen y, a la vez apoyar el avance a nivel global hacia sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

En referencia a una de las cuestiones planteadas en el debate sobre la fiabilidad del etiquetado, Aina ha señalado que, entre otros, el problema surge de la cooptación de términos, como el de sostenibilidad. “A medida que vayamos avanzando las normativas en base a evidencias científicas e indicadores estaremos trabajando para evitar ese engaño al consumidor. Hay que ir consensuando qué es lo que entendemos por cada uno de los términos”.

El resumen de la jornada en un bonito e ilustrativo dibujo conceptual